Guía perfecta para los primeros días del cachorro en tu hogar

Hacer que un cachorro forme parte de una familia es una decisión con grandes beneficios. Sabemos que tener una mascota ofrece muchas ventajas, pero también hay una responsabilidad ya que el animal depende ti.

Si vas a adoptar un cachorro, o si ya lo has hecho, los primeros días son importantes, y hay que tenerlo todo bien preparado para evitar problemas.

Por eso, hemos decidido hacer esta guía perfecta para ti. En ella, queremos hablarte de los primeros días del cachorro en tu hogar. Encontrarás todo lo necesario para el cachorro, para una convivencia feliz, y para una adaptación adecuada a tu nueva situación.

¿Estás listo? Aquí va la guía que estabas buscando.

Lo necesario para el cachorro

La decisión de tener un cachorro no debe ser algo precipitado. Es muy importante que se pongan sobre la mesa tanto lo bueno como lo malo de tener un perro en casa. Debes ser consciente de que tendrás que ocuparte de él, llevarlo al veterinario, comprarle comida, compartir tu hogar, sacarlo de paseo varias veces al día (llueva, nieve o haga sol), etc.

Si todo eso no es un inconveniente para ti, ¡adelante! Un perro puede cambiarte la vida.

Ahora bien, antes de que el cachorro llegue a tu vida, te recomendamos que lleves a cabo una serie de tareas que harán que todo sea mucho más sencillo.

Y esas tareas son las siguientes:

1. Organiza tu horario

Como hemos comentado antes, tu perro necesitará que pases tiempo con él y también que lo saques a menudo a pasear para que pueda hacer sus necesidades.

Y todo eso requiere tiempo.

Si trabajas muchas horas fuera de casa, no conviene que adoptes un perro y, a los dos días, lo dejes solo. Es mejora esperar a unas vacaciones para introducir un cachorro porque así podrás estar los primeros días con él o ella e ir acostumbrándole a que tú tienes que salir de casa sin su compañía. Créenos, evitarás el síndrome de separación.

2. Haz la compra con lo que va a necesitar

Un cachorro, y un perro en general, necesita cosas. Un comedero, un bebedero, comida, una cama, una manta, juguetes, collar, correa, bozal, etc. ¿Lo has comprado todo?

Si no es así, ya puedes empezar porque debes enseñarle desde el primer día todo lo que será suyo y que, en algún momento, te hará falta para disfrutar de su compañía.

Al principio no conviene comprar cosas pensando en el cachorro como adulto. Ten en cuenta que muchos de esos artículos que compres, con el paso del tiempo habrá que cambiarlos, y será el momento de dar el paso.

3. Revisa tu casa para adaptarla al perro

Aquí tienes un punto clave. Y uno de los errores que más se cometen cuando decides tener un cachorro en casa.

Es normal que el cachorro sea curioso, que se meta por todos lados, que tire las cosas sin querer. Así que los accidentes se pueden dar. Pero si preparas la casa para que no pase, la cosa cambia.

Haz de tu hogar un lugar a prueba de todo.

Lo decimos en serio. Piensa que tienes un bebé que empieza a andar. Que es curioso. Cogería esos cables que sobresalen y que son divertidos porque puedes tirar de ellos y jugar a romperlos? Sí… ¡Pues escóndelos! Es mejor quitar de su alcance todo lo que pueda romper o dañarle (y en eso hablamos de productos de limpieza, cables, plantas tóxicas, objetos que no quieres que se rompan, etc.

Cuanto más despejado dejes todo, mucho mejor, porque habrá menos posibilidades de que lo rompa.

Esa temida primera noche del cachorro (y las siguientes)

Uno de los problemas a los que te puedes enfrentar cuando tienes un cachorro es la noche. Debes tener en cuenta que el animal ha sido separado de los suyos. Está en una casa que no conoce, con gente que no conoce, y de noche los ruidos se agravan.

Y los miedos también.

Así que es muy normal que el perro aúlle, ladre, llore, etc. Y sí, también es normal que no te deje dormir. Pero no lo hace adrede. Imagínate que a ti, de pequeño, con 5-6 añitos, te dejaran solo en casa de noche. Durmiendo en una habitación que no conoces. ¿A que te daría miedo? Pues eso es lo que le pasa a tu cachorro.

Esto no quiere decir que debas hacer que duerma contigo, mucho menos y pasados unos meses, y cuando sea adulto, quieras que no lo haga. De hecho, es contraproducente.

Pero sí debes anticiparte a ella.

¿Y cómo lo haces? Pues…

1. Coloca su cama en un rincón donde no haya mucho ruido. Aléjate de la cocina, el lavadero, y cualquier lugar donde haya un aparato eléctrico. Hacen ruido y puede asustarse. Hay muchas posibilidades: tu dormitorio, una habitación para él o ella solo/a, el baño, etc. Si te sirve, los cachorros pueden sentirse más tranquilos viendo a su nuevo mejor amigo dormir, así que si lo colocas en una esquina de tu cuarto donde te vea, harás que esté más relajado.

2. Si puede ser, hazte con algo que huela a sus hermanos y su madre. No es fácil esto, pero si puedes, te va a ayudar a que se sienta mejor y, sobre todo, a que se adapte mucho mejor a su nueva situación.

3. Déjale algunos juguetes. Eso sí, los que no hagan demasiado ruido, para que no te vaya a despertar.

4. Asegúrate de que come bien y de que no tiene que hacer sus «cositas». Más que nada porque si eres de levantarte por la noche, puedes «pisar» un «regalito».

5. Oírle llorar puede hacer que te levantes a verlo. Puede que lo sisees para que se acerque. Al final, acabará en la cama… Así que sé fuerte e intenta ignorarlo porque, de lo contrario, sabrá que así puede llamar tu atención. Simplemente levanta tu cabeza y míralo para ver si de verdad necesita algo o es solo que ha de acostumbrarse.

No podemos asegurarte de que esa noche duermas. Ni tampoco las siguientes, pero al menos pondrás todo lo necesario para conseguirlo. Y, con el tiempo, recordarás esos momentos con añoranza.

Los primeros días del cachorro

De acuerdo, ya tenemos el cachorro en casa. ¿Y ahora?

A partir de ese día, vas a convivir con tu nuevo amigo o amiga. Habrá momentos buenos, y no tan buenos. Pero en general todos ellos los vivirás de manera agradable.

Eso sí, para los primeros días, te recomendamos:

1. Intenta seguir una rutina

Los perros no entienden de fiestas, fines de semana, etc. por lo que tendrás que hacer una rutina que os venga bien a ambos. Y seguirla en la medida de lo posible para establecer un orden en las actividades del animal.

2. Visita al veterinario

No solo para las vacunas, sino para que vea su estado de salud, para que lo conozca y no le dé miedo, para socializarlo con otras personas y animales, etc. Hay muchos trámites que debes llevar a cabo según la raza de tu perro, y quien mejor lo sabe es el veterinario.

3. Normas claras

Quizá no los primeros días, que son más de aventuras reconociendo toda la casa, pero sí conviene que le enseñes lo que está bien y lo que no para que no desarrolle malos hábitos. Sé paciente, no va a entenderlo a la primera.

Debes enseñarle, entre otras cosas:

  • A no ladrar para que le des comida. Tampoco cuando sea hora de salir a la calle.

  • A no hacer sus necesidades fuera del lugar que hayas previsto para que las haga.

  • A entender que tú eres el líder.

Seguro que, con paciencia, consigues que ese cachorro se acostumbre a todo y no tengas problemas.

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