Consejos de ergonomía en tu trabajo

Pasamos muchas horas trabajando y, aunque al principio puedes no notarlo, con el paso de los años tu salud, si no la cuidas, se resiente.

Es un hecho. TE SENTIRÁS MAL.

En el trabajo, igual que en casa, realizamos actividades con posturas poco adecuadas para el cuerpo. Cuando se hace por unos segundos, no pasa nada. Pero cuando se vuelven repetitivas, a la larga, son perjudiciales para ti.

La ergonomía

Hace algunos años surgió la ergonomía. ¿Sabes lo que significa? Tiremos del diccionario de la RAE.

Ergonomía: Del gr. ἔργον érgon ‘trabajo’ y -nomía.

1. f. Estudio de la adaptación de las máquinas, muebles y utensilios a la persona que los emplea habitualmente, para lograr una mayor comodidad y eficacia.

2. f. Cualidad de ergonómico (‖ adaptado a las condiciones del usuario). El puesto de conducción tiene buena ergonomía.

En otras palabras, la ergonomía es todo aquello que puede hacerse para adaptar máquinas, muebles y utensilios al usuario de tal forma que no afecte negativamente a su salud.

Pongamos un ejemplo, uno práctico. Mira tu ratón. Es plano, lo envuelves con tu mano. Pasas tiempo con él, y sin embargo los expertos ya hablan de tener cuidado porque puede provocar el llamado síndrome de túnel carpiano. Por ello, sacaron un nuevo ratón, un ratón ergonómico, vertical, y que, según hablan, mantiene la mano mucho más cómoda, relajada y sin tanto peligro para el deterioro de la muñeca.

¿Te imaginas que todo estuviera adaptado para que no perjudicara? Eso es la ergonomía.

Consejos de ergonomía para tu trabajo

No sabemos dónde trabajas, ni el tipo de trabajo que haces. Pero vamos a intentar darte consejos para que tu trabajo no se convierta en un problema en el futuro:

1. Mantén la postura correcta

Ya sea que tengas que trabajar de pie o sentado, hay una postura para cada ocasión.

Si tienes que estar de pie trata de distribuir todo tu peso de manera uniforme, es decir, los dos pies sosteniendo tu cuerpo.

Si, por el contrario, pasas horas sentado, has de estar derecho y alineado de forma vertical con tu cuerpo (nada de apoyarte a un lado o a otro). Tampoco es recomendable que cruces las piernas o encorves los hombros. Y, por supuesto, cada 30 minutos, o cada hora, deberías levantarte y caminar unos minutos. Ayudará no solo a que el cuerpo rompa con la fatiga, también a que mejore tu productividad.

Si es posible, podrías solicitar a la empresa algunos cambios en el mobiliario para que sean más ergonómicos. Hay muchas empresas que están centradas en este tema como Baroig, solo tienes que buscar.

Hay muchos aspectos que podríamos hablarte, como las sillas, la mesa de ordenador, la postura de tus pies (con o sin reposapies), la iluminación y ambiente decorativo, etc., tanto si trabajas de pie como si lo haces sentado.

2. Cuidado con las caídas y objetos en el suelo

Si tienes que estar moviéndote constantemente, el peligro de resbalones y caídas está presente si el suelo es resbaladizo o nos encontramos con obstáculos que nos hagan tropezar. Por eso, en trabajos industriales, se utilizan suelos ergonómicos y de seguridad para evitar el problema de los resbalones y caídas.

En cuanto a los obstáculos, es cosa de uno ya que no se debe dejar ningún objeto en las zonas de paso y suelos para evitar los problemas.

3. Cargar peso con cabeza

Los seres humanos somos un poco “cabezones” y es que, muchas veces, por querer acabar antes, nos cargamos demasiado. Y eso para tu espalda no es nada bueno.

Además, tendemos a agacharnos sin doblar las rodillas (muchos menos acuclinarnos) para levantar el peso de golpe. Y no es lo adecuado.

Hay un peso máximo permitido para hombres y mujeres según la Organización Internacional del Trabajo. Este sería:

a. En hombres, 55 kilos si es ocasional y 35 kilos si es repetitivo.

b. En mujeres, 30 kilos si es ocasional, y 20 si es repetitivo.

Por eso, uno de los consejos ergonómicos que te dejamos es el siguiente:

Acércate al objeto que quieres levantar. Separa los pies y agáchate. Rodéalo con tus manos de tal forma que lo tengas bien agarrado. Trata de formar un ángulo recto entre tus manos y los hombros. Ahora, si puede ser, trata de levantarlo, primero sosteniéndolo en tus manos, y luego incorporándote. Esos pasos ayudan a que tu cuerpo se adapte mejor a ese nuevo peso y no te duela tanto la espalda.

En caso de que tengas que estar moviendo cajas de un lado a otro, estando en el mismo sitio, trata de rotar un poco el cuerpo cada vez que hagas ese movimiento para evitar el estar mucho tiempo en la misma postura (igualmente conviene que vayas cambiando el pie que apoyas más).

Como ves, la ergonomía puede mejorar la calidad de vida, ya no solo en el trabajo, sino también en la vida cotidiana. Pero, para conseguirlo, hay que ser consciente de ello. ¿Quieres que tu cuerpo no duela? Pues presta atención a sus señales; lo agradecerás en el futuro.

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